Cebú, la esperanza está al otro lado del río

Desde Cebú, Filipinas, nos llegan noticias y el testimonio de las Hermanas de la Consolación, donde continúan con el programa de nutrición infantil.

Nos cuentan que a su casa llegan 40 niños todos los días entre 3 y 4 años, la mayoría viven en la miseria. Sólo comen una vez al día y tal vez solo la comida que ellas les dan. Les dan también vitaminas porque todos están desnutridos y dinero para medicinas, ya que la sanidad no es gratuita.

Algunos llegan hasta con 40 de fiebre a comer, con heridas infectadas, picaduras de mosquitos y bichos… Casi todos tienen los dientes picados, por falta de higiene y por la desnutrición,  ya que no toman leche debido a que es muy cara.

Las Hermanas nos cuentan que además de darles de comer y un vaso de leche cuando llegan por la mañana, continúan con el programa de salud e higiene y todos los días se lavan las manos antes de comer al igual que los dientes después.

Un día al mes celebran el cumpleaños de los que han cumplido años ese mes y se les prepara una comida «especial», que son los espaguetis. Les encantan.

Nos cuentan también, muy impresionadas y sobrecogidas, dónde viven los niños que van a comer a su casa. Para llegar a ella, hay que pasar un puente estrecho y sin barandillas. Después de cruzar el río, hay que entrar como en un túnel oscuro, el suelo está lleno de barro, piedras y, a izquierda y derecha hay una especie de agujeros que son las casas donde vive la  gente. «Son agujeros», nos cuentan impresionadas, «como cuevas, de cuatro metros  cuadrados, alumbradas con una bombilla, sin ventilación ni agua caliente, con una cama para toda la familia (…)».

«Un lugar que parece sólo podrían vivir bichos o animales, pero donde viven seres humanos, personas como nosotros, niños…».

¡Cuánto  tenemos que agradecer todo lo que tenemos y todo lo que hemos tenido en la vida!

Si quieres conocer este proyecto, entra en «Dreamland» en Cebú (Filipinas)

 

Acciones del proyecto

FechaAcción
29/03/2016Proyecto Dreamland,